Déficit de atención e hiperactividad

Bored little boy in classroomBajo el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), se agrupan un conjunto de disfunciones cognitivas que dan lugar a un agregrado de conductas que globalmente se caracterizan por dificultades para mantener la atención, hiperactividad o exceso de movimiento e impulsividad o dificultades en el control de los impulsos. Es un trastorno de base neurobiológica, de inicio en la infancia, de origen en el desarrollo madurativo, provocado por una alteración bioquímica del cerebro y que a menudo tiene una base genética.

Las manifestaciones clínicas del TDAH son diversas y pueden variar mucho de una persona a otra, así como en una misma persona a lo largo de su vida. Además, se debe tener en cuenta que estas manifestaciones deben ser inapropiadas por la edad del niño/a, en los primeros años de vida muchas de estas manifestaciones clínicas son presentes en los niños/as y no se consideran problemáticas. Las principales manifestaciones clínicas del TDAH pueden ser:

  • Desatención. Tienen dificultad para centrarse en una sola tarea de trabajo o estudio. Al concentrar la atención dirigida y consciente en crear, aprender, organizar o completar una tarea muestran dificultades. Particularmente afectada la memoria de trabajo (capacidad para retener temporalmente en la memoria información para trabajar con ella y generar un resultado). Poseen atención automática en actividades de su interés. A menudo…
    • No presta suficiente atención a los detalles, o comete errores por descuido en sus tareas escolares o en otras actividades.
    • Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas.
    • Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
    • No sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo
    • Tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
    • Evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).
    • Extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas).
    • Se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
    • Es descuidado en las actividades diarias.
  • Hiperactividad. Aumento de la actividad motora y/o verbal. Les cuesta mucho estar quietos y realizar una misma actividad durante un tiempo razonable, se mueven excesivamente sin ninguna finalidad concreta, charlan y hacen ruido. A menudo…
    • Mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
    • Abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.
    • Corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud).
    • Tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
    • «Está en marcha» o suele actuar como si tuviera un motor.
    • Habla en exceso.
  • Impulsividad. Falta de control de sus reacciones o pensamientos inmediatos. Dependen demasiado de su estado de ánimo con baja tolerancia al aburrimiento. Falta de planificación y previsión. A menudo…
    • Precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.
    • Tiene dificultades para guardar turno.
    • Interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en o juegos).

Según el síntoma dominante se describen distintos sub-tipos:

  • Tipo con predominio del déficit de atención
  • Tipo con predominio de la hiperactividad- impulsividad.
  • Tipo combinado, donde predominan tanto síntomas de desatención como de impulsividad-hiperactividad.

Se estima que lo padecen entre un 5% y un 10% de la población. La prevalencia es mayor en los niños que en las niñas, aunque se debe tener en cuenta que a menudo en el sexo femenino los síntomas pasan desapercibidos, ya que predomina la inatención frente a la hiperactividad o la impulsividad, y a menudo se infradiagnostican.

Las personas con TDAH acostumbran a presentar, por encima de la media de la población, una serie de trastornos y dificultades que afectan la esfera de la conducta, el estado de ánimo y el aprendizaje. Así, con frecuencia el TDAH se presenta acompañado de otros trastornos asociados o manifestaciones clínicas como: trastornos del lenguaje, trastornos del aprendizaje (por ej. Dislexia), trastornos generalizados del desarrollo, trastorno negativista -desafiante, trastorno de conducta, ansiedad, baja autoestima, depresión y otros trastornos afectivos, y trastornos del sueño. El TDAH además se puede considerar un trastorno del aprendizaje, así muchos de los niños que lo padecen tendrán dificultades académicas que serán resultado de su distracción, impulsividad y comportamiento inquieto. Es decir, que su rendimiento en lectura, cálculo o expresión escrita será inferior al que se espera por edad, escolarización y nivel de inteligencia.

El TDAH es un trastorno que, en menor o mayor grado, persiste a lo largo de toda la vida. En un 50% de los casos los síntomas perduran en la adolescencia y la edad adulta con repercusión en la vida del individuo. Se estima que entre un 3-4% de la población adulta general padece TDAH. No obstante la manifestación clínica va evolucionado a lo largo de la vida, así normalmente la hiperactividad motora tiende a disminuir con la edad manifestándose en jóvenes o adultos a menudo en forma de inquietud subjetiva. Cabe resaltar que no resulta fácil detectar a los pacientes adultos que padecen un TDAH por varias razones: la primera es que, como hemos señalado, el trastorno va modificando sus características con el paso de los años; en segundo lugar los individuos encuentran formas de compensar sus déficits; por último la repercusión de los problemas secundarios o asociados al TDAH que hemos descrito que pueden camuflar o confundir su presencia.

En GABINET PSICOLÒGIC ROMEU disponemos de un equipo multidisciplinar que evalúa y trata convenientemente los casos de TDAH tanto en la infancia, como en la adolescencia o la adultez y orienta a sus familiares y los entornos significativos (por ej. Escuela). Para ello disponemos de psicólogos clínicos, de un médico psiquiatra y una neuropsicóloga clínica, así como de una logopeda y neurologopeda con formación en reeducaciones psicopedagógicas, que realizan una completa evaluación clínica y exploración neuropsicologica y diseñan un plan de tratamiento específico y adecuado en cada caso.

Si desea evaluar su caso o el de su hijo/hija, visite nuestro Servicio de Neuropsicología o realice el Test del TDAH y telefonee al 93 7888939

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